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Segunda presentación de “Comunidad, nacionalismos y capital. Textos inéditos” de Karl Marx, a 200 años de su nacimiento.

Si te perdiste la 1ra. presentación (en la UBA) de “COMUNIDAD, NACIONALISMOS Y CAPITAL. TEXTOS INEDITOS” de Karl Marx, se viene la 2da: CEFMA, lunes 5 de noviembre, 19 hs, Callao 274 (2 cuadras de Av. Corrientes, Buenos Aires). Presentación de ALEXIA MASSHOLDER (Historiadora del CEFMA y los grupos de investigación sobre marxismo latinoamericano en el IEALC-UBA) y NESTOR KOHAN. (Si en librerías cuesta 500$ pesos argentinos, quienes asistan podrán adquirirlo en promoción a 300$ pesos rgentinos). Entrada libre y gratuita.


A 30 años del nacimiento de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA)

A 30 AÑOS DE LA FUNDACIÓN DE LA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES-UBA

“Se cumplen 30 años de la fundación de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Su fisonomía con 5 carreras es fruto de una derrota”. Así comienza su opinión en una red social el compañero Pablo Bonavena, profesor e investigador de la carrera de Sociología, integrante de la CONADUH, sindicato al que yo también pertenezco. Y a continuación pega un recorte del diario CLARIN del viernes 26/8/1988, dando cuenta de aquel hecho, donde la facultad se funda rodeada de “un vasto operativo”, con personal uniformado, carros de asalto y vallas policiales, para impedir acercarse al movimiento estudiantil, solicitadas por el tristemente célebre rector Oscar Shuberoff (aquel mismo que había comprado propiedades en EEUU con fondos públicos). Recorte periodístico que personalmente yo no tenía. Agradecido por el recorte de archivo. Y agrego que coincido con ese diagnóstico: dejando de lado la vergüenza de la presencia policial ya desde su fundación, una Facultad de Ciencias Sociales con 5 (cinco) carreras fue y es producto de una derrota.
Antes de ser docente e investigador, desde la militancia en el movimiento estudiantil recuerdo asambleas masivas de muchas facultades (por ejemplo una realizada en la facultad de odontología, si la memoria no me falla) donde la mayoría reclamábamos: POR UNA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES DE 14 (CATORCE CARRERAS). No era cuestión de números. Aunque hoy la lucha de resistencia quedó reducida principalmente a “mayor presupuesto” y “mayor salario” y a vivir siempre A LA DEFENSIVA…, frente a los recurrentes ataques neoliberales y privatizadores— se trataba entonces y se trata hoy de replantearnos la defensa de la universidad pública, gratuita, laica, masiva y de alta calidad.
En ese horizonte, la cuestión pendiente, siempre postergada, continúa siendo la reunificación de las ciencias sociales. Es decir, el intento de revertir la sangría ejecutada por las intervenciones a la universidad de Alberto Eduardo Ottalagano y Oscar Ivanissevich de septiembre de 1974 (tras el rectorado efímero al frente de la UBA del historiador marxista Rodolfo Puiggrós) y la destrucción sistemática llevada a cabo por la dictadura militar de 1976-1983, la clausura de materias y el cierre de carreras, el desmembramiento de facultades completas, la manipulación de las cátedras y concursos, la pulverización de las bibliotecas y la quema de libros; y lo más trágico de todo: el exilio forzado o directamente el secuestro y la desaparición de miles de estudiantes y docentes.
En la introducción al libro-antología CIENCIAS SOCIALES Y MARXISMO LATINOAMERICANO (Buenos Aires, Editorial Amauta Insurgente, 2014) desde nuestra cátedra de Sociología intentamos fundamentar en el plano epistemológico aquella reivindicación político-pedagógica que propugna la reunificación, hoy fuera de la agenda, de las ciencias sociales, incluyendo las carreras y “disciplinas” que se estudian en las facultades de economía, psicología, filosofía y letras y ciencias sociales (puede consultarse el texto de fundamentación en el siguiente link: http://cipec.nuevaradio.org/?page_id=4).
Entre otras fuentes teóricas allí utilizadas, nos apoyamos en un libro clásico del pensador marxista argentino Ernesto Giudici: EDUCACIÓN, REVOLUCIÓN CIENTÍFICO-TÉCNICA Y REORGANIZACIÓN UNIVERSITARIA (Buenos Aires, 1966, publicado poco tiempo antes de “la noche de los bastones largos”, cuando el general dictador Onganía muele a palos los cerebros universitarios y todo lo que esté vinculado con la ciencia).
Allí, en la mencionada obra, Giudici sugirió la creación de un ciclo común a todas las carreras de la UBA, priorizando un ángulo metodológico basado en la lógica dialéctica y en la categoría de “totalidad” que Marx empleara en los GRUNDRISSE (la primera redacción de EL CAPITAL). Lo hacía oponiéndose abiertamente al cientificismo empirista de Mario Bunge, Gino Germani y todos los partidarios de la “departamentalización” de la UBA, proyecto que en nombre de la “modernización” (con abultados y sucios dineros de la Fundación FORD-CIA) se intentaba desplegar desde los tiempos del presidente Arturo Frondizi y la polémica de alcance nacional “laica o libre” (1958) que enfrentó a quienes defendían la universidad pública con los negociantes, “en nombre de Dios”, de los dinerillos privados.
La propuesta de ciclo metodológico común que en 1966 promovía Giudici apuntaba expresamente sus dardos contra la fragmentación neopositivista del conocimiento científico y del proceso de enseñanza-aprendizaje que se venía implementando desde 1958. En dicha fragmentación “modernizadora”, cada materia ya no debería pertenecer a una carrera específica ni a un objeto de estudio delimitado sino que debía ser concebida, en nombre de “la ciencia” (así, en forma genérica, sin apellidos ni contextualización histórico-social alguna), como un comodín manipulable, pasible de ser empleada por cualquier disciplina… o incluso empresa capitalista, como si la metodología pudiera ser meramente lógico-formal-instrumental y neutralmente valorativa. No casualmente la “inocente” Ford Foundation depositó gruesos billetes verdes a favor de dicho proyecto en la carrera de Sociología dirigida por Germani (las fuentes más confiables hacen referencias a un cuarto de millón de dólares para una carrera que no llegaba a 100 estudiantes).
La crítica epistemológico-pedagógica de Giudici volcada en su libro de 1966 prolongaba la huelga estudiantil de 1963 encabezada por el sociólogo desaparecido Daniel Hopen contra el empirismo abstracto de las materias de “Método” que Gino Germani, inspirado en la sociología estadounidense, había impuesto en la Carrera de Sociología de la UBA desde 1958 en adelante. Por esos mismos años el historiador Milcíades Peña también se había empeñado en polemizar contra el empirismo de Gino Germani a propósito de la obra LA IMAGINACIÓN SOCIOLÓGICA de Wright Mills.
En EDUCACIÓN, REVOLUCIÓN CIENTÍFICO-TÉCNICA Y REORGANIZACIÓN UNIVERSITARIA Giudici defiende el carácter holista y totalizante de las ciencias sociales, problemática sobre la que había discutido desde 1957 con otro pensador marxista argentino: el pensador Carlos Astrada (recordemos que para Marx y Engels, ya desde LA IDEOLOGÍA ALEMANA, la concepción materialista y multilineal de la historia es la nave madre de todos los estudios sociales, económicos, políticos y culturales). Por eso Ernesto Gudici proponía un ciclo unificador común a todas las disciplinas de la UBA que permitiera al movimiento estudiantil adquirir herramientas histórico-metodológicas de estudio e investigación.
Después de dos dictaduras contrainsurgentes, cívico-político-militares (la de 1966-1973 y la de 1976-1983), la propuesta de Giudici no tuvo asidero en la Universidad Argentina. Se impuso, en cambio, algo completamente distinto aunque tuviera un nombre similar.
Tras la derrota de Malvinas de 1982 y la retirada pactada de la dictadura militar de 1983, desde 1985 en adelante, los intelectuales vinculados al partido UCR (Unión Cívica Radical, HOY APÉNDICE DEL MACRISMO), con su brazo estudiantil conocido como Franja Morada, a contramano de la perspectiva dialéctica original de Giudici, bastardearon esa propuesta pedagógica y la convirtieron, de la mano del sociólogo Francisco Delich y varios “post marxistas”, en el tristemente célebre CBC (Ciclo Básico Común). Engendro pedagógico nacido del neopositivismo y el desgajamiento del conocimiento en fragmentos aislados e inconexos (antesala del posmodernismo por entonces en boga que Delich y otros colegas suyos trajeron del París post-1968).
Desde su fundación, el sociólogo y rector de la UBA Francisco Delich definió al CBC sin ambigüedad como “una playa de estacionamiento” (sic), es decir, la ilusión clase-mediera de ingresar a la Universidad durante algún tiempo, dejando afuera a quienes no venían de una escuela secundaria de cierto nivel (léase: los sectores periféricos provenientes de familias trabajadoras de un circuito con escolarización de bajo estándar). En concreto: un filtro para la masa estudiantil popular que neutralizara las propuestas de fondo, cambiando pequeños detalles de forma para que la vieja y anticuada universidad y sus minoritarios y jerárquicos claustros medievales siguieran gestionando una masa de dinero gigante “a gusto y piacere”, al costo de una Universidad e instituciones de Ciencia, Técnica e Investigación cada vez más subordinados al Mercado y las empresas privadas.
¡Bien lejos de la Reforma Universitaria de 1918 de la que la Franja Morada (brazo estudiantil de Delich y su camarilla de amigotes), tramposamente, se proclamaba “heredera”! Una manera elitista de presentar como “popular” y “democrático” lo que prolongaba el elitismo de los arcaicos y sucios exámenes militares para ingresar a la UBA.
En ese clima cultural tan particular, en 1988 se crea la Facultad de Ciencias Sociales, sobre el subsuelo epistemológico del neopositivismo cristalizado en la materia “Introducción al conocimiento científico” (IPC) y el cada vez más extendido posmodernismo, promovido entonces desde el CBC por figuras banales y mediáticas como Tomas Abraham (luego admirador de Domingo Cavallo y hoy de Mauricio Macri).
Recuerdo el relato que me transmitió un ex marxista, ex vicedirector de la Biblioteca Nacional (que hoy publica sobre Marx y los primeros viajeros a la Unión Soviética con sellos editoriales directamente… macristas, ya sin mediaciones, cuidados ni vergüenza alguna), cuando me confesó “la Carrera de Sociología nos la repartimos en un bar en la segunda mitad de los años 80”. Sí, nada de concursos, evaluaciones científicas ni seriedad académica. ¡En un bar! Era un secreto a voces. Lo sigue siendo.
Esa es la triste realidad que no siempre resulta accesible al movimiento estudiantil, incluso el más entusiasta, participativo y militante. Una realidad mediocre, encubierta luego con mil reglamentos, disposiciones burocráticas, resoluciones administrativas, concursos amañados y “caballos del comisario” que ganan cualquier carrera, pasada, presente o futura, antes de que se inicie. En una facultad repleta de profesoras y profesores que trabajan durante largos años gratis en nombre del idioma latino (“ad honorem”) y donde hay docentes que tienen que concursar tres o cuatro veces su mismo cargo mientras otros, o sea, los que “saben negociar” (guiñada de ojo de por medio…), llegan a jubilarse sin haber tenido que pasar por el stress de un concurso en toda su carrera académica.
Por aquellos mismos años 80, cuando se fundaba la Facultad de Ciencias Sociales mientras Delich y el Club de Cultura Socialista no sólo monopolizaban la dirección de la UBA y el CBC, sino también posgrados, cátedras, editoriales, suplementos culturales masivos y todo un repertorio de recursos sociales típicos del “homo academicus”…. un historiador de reconocimiento mundial, que dio clases en Frankfurt (además de haber estado prisionero en campos de concentración del general Pinochet) como Luis Vitale perdía su concurso en la Carrera de Sociología de la UBA “¡por… no haber utilizado el pizarrón!” (Aquí iría un… GIGANTE EMOTICÓN DE BURLA). Algo muy similar a lo que le había sucedido unos 15 años antes al sociólogo y politólogo Silvio Frondizi (asesinado en 1974 por el terrorismo anticomunista de la Triple A) en diversas facultades. Lejos quedaba “la época gloriosa” de la UBA, de las publicaciones célebres de EUDEBA en tiempos de Boris Spivakow y los cinco premios Nobel de la universidad pública argentina.
La crisis actual no es sólo hija de los CEOS ignorantes, mediocres y privatistas del macrismo, enemigos declarados de la UBA, del CONICET, de la escuela pública, de los profesorados y de todo lo que tenga el perfume irreverente de la gratuidad, la masividad, los sectores populares, las bibliotecas y los libros.
Nuestra crisis viene de lejos y no deja de profundizarse.
A 100 años de la Reforma Universitaria de Córdoba y 30 años del nacimiento de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA sigue pendiente una verdadera reunificación de los saberes sociales. Proyecto que sólo se logrará con la participación masiva en las luchas universitarias, la democratización a fondo y el enfrentamiento sin medias tintas contra los privatizadores (de afuera y de adentro) y el Mercado.

NESTOR KOHAN
(lunes 10 de septiembre de 2018)
www.cipec.nuevaradio.org


San Martín y el proyecto inconcluso de la Patria Grande

Breves líneas sobre el Libertador del Sur, fragmento del libro sobre «Simón Bolívar y nuestra independencia» (que analiza la relación entre ambos libertadores).


(Video) Lenin: pueblos originarios y problema nacional

La lucha rebelde de los pueblos originarios y la reflexión de Vladimir I. Lenin sobre el derecho de los pueblos y las naciones a la autodeterminación. De Marx y Lenin a José Carlos Mariátegui y el Che Guevara. Las enseñanzas de los procesos revolucionarios indolatinoamericanos y la revolución bolchevique. El etnomarxismo, la teoría del colonialismo interno y la teoría marxista de la dependencia. Desafíos actuales del marxismo de Nuestra América.


A 100 años de la Reforma Universitaria de Córdoba Deodoro Roca continúa incomodando

A 100 años de la Reforma Universistaria de Córdoba….¡luchamos por una nueva Reforma!

Carta desde la UBA frente a la donación de la biblioteca personal de Deodoro Roca a la Universidad Nacional de Córdoba.

Para leer el texto hacer CLICK en la fotografía:


(Video) “Comunidad, nacionalismos y capital”. Textos inéditos de Karl Marx. 200 años. Video de presentación y debate en Bolivia.

VIDEO DE PRESENTACIÓN (en el Banco Central de Bolivia, La Paz, Álvaro García Linera, Néstor Kohan)

Video (10 minutos) de anuncio en la TV boliviana sintetizando el libro:

Tapa del libro:

Afiche de presentación en La Paz:

Afiche de presentación en Cochabamba:


Imperialismo y ciencias sociales: El debate sobre la cooptación (y la resistencia) en el terreno de la sociología y la antropología

Este dossier -hoy inhallable hasta en las mejores bibliotecas- reune una serie de documentos históricos, testimonios y polémicas sobre los proyectos «Marginalidad», «Camelot» y otros similares financiados por el imperialismo. Aun antes de aplicar el neoliberalismo, las agencias de inteligencia ya estaban estudiando hace varias décadas qué hacer en América Latina con los «desocupados»… Para ello regaron de dólares, a través de sus generosas fundaciones a (algunos, no todos) sociólogos e intelectuales latinoamericanos…

Para consultar la revista:

Leer documento (PDF)

Para leer los materiales completos consultar el siguiente libro:


Presentación y reseña de “Ciencias Sociales y Marxismo Latinoamericano”

El doctor Gilberto López y Rivas, antropólogo de la UNAM-ENAH de México, autor de numerosos libros y estudios sobre la guerra de conquista norteamericana sobre el territorio mexicano, la historia de los chicanos en EEUU, los vínculos entre antropología, etnomarxismo y pueblos originarios, etc. comenta en el periódico LA JORNADA de México el libro “Ciencias Sociales y Marxismo Latinoamericano” de la Cátedra de Teoría Sociológica “De la teoría social de Marx a la teoría crítica latinoamericana” (Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires) del cual es coautor.

LA JORNADA, viernes 8 de mayo de 2015.
Sección OPINIÓN

Ciencias sociales y marxismo latinoamericano

Gilberto López y Rivas
(UNAM-México)

Dedico este texto a la resistencia antifascista, a 70 años de la victoria sobre la Alemania nazi

Néstor Kohan, comprometido sociólogo marxista argentino, con ese profesionalismo y voluntad férrea que lo caracterizan, se propuso coordinar un libro que resulta estremecedor e impactante, pero, sobre todo, imprescindible para la formación de científicos sociales adscritos al pensamiento crítico anti-capitalista: Ciencias sociales y marxismo latinoamericano (Buenos Aires: Editoriales Amauta Insurgente, Yulca y La Llamarada, 2014).
Cuaderno Número 1 de la Cátedra: “De la teoría social de Marx a la teoría crítica latinoamericana” de la Universidad de Buenos Aires, este texto apunta a tres objetivos académicos y políticos señalados por el compilador: 1).- Presentar a la discusión pública algunos de los ejes centrales de esta materia inicial de la Carrera de Sociología. 2).- Recuperar la perspectiva teórico-política de la larga lista de hombres y mujeres que siendo científicos sociales, no dudaron en entregar sus conocimientos, y la vida misma, en aras de la lucha revolucionaria del pueblo argentino y de los pueblos que conforman la Patria Grande, tomando como exponentes de esta corriente de sociología crítica y de marxismo revolucionario a Silvio Frondizi y Daniel Hopen, ambos profesores de la Carrera de Sociología. El primero secuestrado en 1974 y fusilado por el grupo paramilitar Alianza Anticomunista Argentina (Triple A). El segundo, secuestrado y desaparecido en 1976 por las Fuerzas Armadas de ese país. 3).- Reactualizar y recrear la perspectiva crítica y antiimperialista en las ciencias sociales y en la cultura de nuestros días, que se distinguen por ser un instrumento directo de control social y contrainsurgencia preventiva, en el menos peor de los casos, o “una inofensiva producción serializada, normada y domesticada, de insulsos papers inodoros, incoloros e insípidos.” A juicio de Kohan, y coincido plenamente con él: “la cooptación intelectual no ha desaparecido, se ha modificado, perfeccionado y ampliado. Hay que seguir cuestionándola, increpándola, criticándola.”
Con estos múltiples propósitos, se incorporaron a este primer cuaderno, cuatro tipos de materiales convergentes: 1.- textos actuales que impugnan la utilización de las ciencias sociales en tanto herramientas de control social, esto es: “A la memoria de los sociólogos desaparecidos” de Michael Löwy, “Ciencias sociales, antropología y contrainsurgencia”, de Gilberto López y Rivas, “La Fundación Ford y la CIA” de James Petras, “Ford y la conexión nazi” también de Michael Löwy y finalmente del propio Néstor Kohan, “Sociología, imperialismo y contrainsurgencia”. 2.- Un Dossier especialmente dedicado a Silvio Frondizi, con fragmentos de sus libros más importantes, un Curso de Sociología y artículos rescatados por el paciente trabajo del compilador. 3.- Un Dossier sobre Daniel Saúl Hopen, con materiales inéditos sobre el Proyecto Marginalidad, sus trabajos y exámenes de Sociología y otros textos de difícil localización. 4.- Entrevistas inéditas a Juan Carlos Portantiero sobre Gino Germani y a Enrique Haroldo Gorriarán Merlo sobre Silvio Frondizi, así como documentos históricos, recuerdos y testimonios sobre los últimos días de Daniel Hopen en el campo de tortura y exterminio donde lo asesinaron, diversas listas de las y los desaparecidos forzados de Sociología y Filosofía, la carta de rechazo de Haroldo Conti a la Beca Guggenheim, así como contenidos y unidades del programa de la Cátedra mencionada.
Trabajo concienzudo y paciente de coordinación e investigación, Kohan logra integrar en las 372 páginas de este singular texto una suerte de homenaje, afirma él, –“no como gesto nostálgico, lacrimógeno ni melancólico, sino como fuente de inspiración y reconstrucción de la memoria”–, a esa tradición “de pensamiento social, político, científico y cultural, sistemáticamente “olvidada”, marginada y silenciada, luego de haber sido reprimida y aplastada a sangre, tortura y fuego”.
El resultado de este esfuerzo editorial va más allá. La obra constituye una fundada denuncia de quienes Löwy califica como “cientistas sociales comprometidos con el orden social burgués, tratando de legitimar con argumentos “científicos”, las supuestas “leyes naturales” de la economía y de la sociedad.” Kohan, por su parte, a través de la crítica a Gino Germani, supuesto fundador de la sociología científica y modernizadora en Argentina, pone al descubierto el dispositivo “apolítico” sustentado en la fascinación embriagante de datos, lo que Pablo González Casanova denominó como “falso rigor empirista”, que servía para promover la teoría burguesa de la modernización, el desarrollismo económico y el liberalismo político, debidamente financiado por patronatos estadounidenses, como la Fundación Ford, que Petras vincula directamente con la Agencia Central de Inteligencia, Löwy revela sus antecedentes nazis y que nunca ha costeado un proyecto de importancia que contravenga la política imperialista de Estados Unidos.
En el capítulo de mi autoría, analizó el involucramiento de los científicos sociales, ya no a través de fundaciones que sirven de cobertura, supuestamente altruista, a los aparatos de inteligencia de Estados Unidos, sino de su contratación directa por parte del Pentágono para servir como “asesores culturales” en las guerras asimétricas, neocoloniales y contrainsurgentes del imperialismo estadounidense.
De los textos de la obra, tan ricos en información e interpretación, me resultó especialmente relevante el escrito de Daniel Hopen: “Sobre el Proyecto Marginalidad. (Respuesta a José Nun)”; documento inédito hasta ahora, constituye, por su sólida argumentación marxista, flexible y sin dogmatismos, la más impresionante denuncia a proyectos de investigación al servicio del imperialismo.
Ciencias sociales y marxismo latinoamericano es un libro que deberá estar incluido en las bibliografías de numerosas materias –introductorias y avanzadas–, que refieran no sólo a la sociología, sino también al estudio del pensamiento latinoamericano crítico que aspire a continuar la tradición del marxismo bolivariano, mariateguista y guevarista.


Esquema de pizarrón (recordar que es una herramienta didáctica muy simplificada y limitada…) para pensar las ciencias sociales


[Video] Homenaje a Silvio Frondizi y Daniel Hopen, sociólogos asesinados y desaparecidos de Argentina.

CIPEC ::
09.Jun.18

Presentación del libro (que incluye trabajos sociológicos inéditos de los desaparecidos): “CIENCIAS SOCIALES Y MARXISMO LATINOAMERICANO“, Cuaderno Nº1 de la Cátedra “De la teoría social de Marx a la teoría crítica latinoamericana”, Carrera de Sociología, UBA.

SILVIO FRONDIZI (1907-1974) y DANIEL HOPEN (1939-1976), sociólogos asesinados y desaparecidos de Argentina. Homenaje a lxs desaparecidxs de Sociología y Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Presentación del libro (que incluye trabajos sociológicos inéditos de los desaparecidos): “CIENCIAS SOCIALES Y MARXISMO LATINOAMERICANO” [compilador Néstor Kohan, prólogo de Michael Löwy, con artículos de James Petras, Gilberto López y Rivas, Vicente Zito Lema, Daniel Goldstein, entrevistas inéditas a Juan Carlos Portantiero y a Enrique Gorriarán Merlo, carta de Haroldo Conti y DOSSIER SILVIO FRONDIZI y DANIEL HOPEN], Cuaderno Nº1 de la Cátedra “De la teoría social de Marx a la teoría crítica latinoamericana”, Carrera de Sociología, UBA.

En el video: exposiciones de Vicente Zito Lema, Néstor Kohan, Valeria Ianni, Maximiliano Riesnik, Lisandro Silva e intervenciones de familiares y compañeros de militancia de Silvio Frondizi y Daniel Hopen.

Para conseguir el libro: asistir a la clase de la materia donde habitualmente lo difundimos.

PROGRAMA DE LA MATERIA en CIPEC (Centro de Investigación en Pensamiento Crítico: www.cipec.nuevaradio.org)


Segunda Declaración de La Habana

Programa histórico de la Revolución Cubana donde se analiza, desde la óptica del marxismo latinoamericano, la historia de nuestras formaciones sociales y el carácter de nuestra revolución continental.

Para leer el documento en PDF hacer CLICK en la fotografía:


200 años de Marx… las ciencias sociales latinoamericanas a debate

CIPEC ::
01.May.18

Seminarios sobre Marx y los marxismos en todo el continente…..

Universidad de Buenos Aires (Argentina):

Banco Central de Venezuela

México:

Chile


[Edición crítica de Valentino Gerratana] Cuadernos de la cárcel. Tomo 4

El marxismo revolucionario como filosofía de la praxis y epistemología de la teoría de la hegemonía. Lectura de Lenin como “el principal teórico de la filosofía de la praxis”. Crítica del marxismo determinista, catastrofista y fatalista. Reflexión crítica sobre la “manualización” del marxismo y su falsa divisoria entre un “materialista dialéctico” (DIAMAT) y un “materialismo histórico” (HISMAT). Leyes de tendencia como campos de probabilidades de la lucha de clases. La historia como proceso contingente y abierto a la lucha de clases. El humanismo marxista como historicismo y crítica de toda metafísica.


[Edición crítica de Valentino Gerratana] Cuadernos de la cárcel. Tomo 5

El concepto de “situación” de Lenin como actualización de la categoría de “ocasión” de Nicolás Maquiavelo. El marxismo concebido como método de análisis concreto de la situación concreta. ¿Fue Michel Foucault el inventor o quien “descubrió” (París, 1976) que la política y el poder son relaciones? Cuarenta años antes… reflexionando sobre “El Capital” de Marx y sobre la teoría política de Lenin: análisis de situación y relaciones de fuerza. Gramsci y las categorías de “El Capital” de Marx: la mercancía, el valor, el dinero y el capital como relaciones de producción y de fuerza entre las clases sociales. “El Capital” como teoría relacional del poder entre las clases. Crítica del marxismo economicista, seudo “científico” (en el fondo religioso y pasivo) y defensa de la noción leninista de “iniciativa” como clave de la estrategia de poder revolucionaria.


El vampiro de Marx y la sombra de Gramsci en las pantallas

(A propósito de la nueva edición de editorial Gorla que incluye tres volúmenes que abarcan el período 1914-1918: a) Crónicas de Turín; b) La Ciudad Futura y c) Il Nostro Marx).

Para leer el artículo completo (no “editado”) hacer CLICK en la siguiente tapa de la trilogía de Editorial GORLA: